La entrada del otoño en Nules genera incertidumbre y preocupación. La llegada de la época de temporales dibuja un panorama negro para los vecinos del litoral por el riesgo de que el mar invada de nuevo las viviendas costeras.
El alcalde, Mario García, afirma que «la playa cada vez está peor por la regresión y no se ha hecho nada de nada. Estamos temerosos porque el agua se colará en los inmuebles si hay temporal».
Para el munícipe, «estamos totalmente abandonados por el Ministerio de Medio Ambiente. Solo limpiaron la cara del litoral para el verano, pero la solución definitiva contra la erosión no llega».
En este sentido, asegura que «Costas no tiene intención de proteger la franja costera ni de salvar las 252 casas en peligro».
A este respecto, adelantó que los trámites para declarar los inmuebles Bien de Relevancia Local –lo que supondría la tabla de salvación de su derribo– se completará antes de finalizar el año.
Las construcciones están afectadas por el deslinde impulsado por el Gobierno central, que marca que se sitúan en terreno de dominio público, basándose en la ley de Costas de 1988. La degradación marítima ha provocado con el mar haya ganado terreno a la superficie, con lo que la línea litoral ha ido retrocediendo.
Con la estrategia se pretende que las demoliciones se frustren con la protección de las casas. Para García, «la Conselleria nos dará el visto bueno porque justificamos debidamente que se trata de un núcleo consolidado con un gran valor histórico y social».