Durante los días 14, 15 y 16 de diciembre de 2009, se registraron lluvias torrenciales con precipitaciones en pocas horas, a la vez que se produjo un fuerte temporal de levante con importantes daños en diversas localidades de la costa valenciana.
El lunes 14 de diciembre el oleaje en determinados puntos de esta costa alcanzó una altura superior a los dos metros, que fue creciendo durante la tarde hasta alcanzar valores próximos a los cuatro metros, manteniéndose valores superiores a los dos metros hasta el mediodía del martes 15.
Estos valores reflejan la importante magnitud del temporal, puesto que olas de altura superior a los 3,50 metros no se habían alcanzado desde octubre de 2003.
El nivel medio del mar también fue muy elevado, al situarse cuarenta centímetros por encima del nivel normal, como consecuencia de la marea meteorológica.
La altura de ola explica la movilización de sedimentos (gravas y arenas) que se produjo, con desplazamientos hacia el fondo y el sur.
La elevación del nivel medio del mar explica, sin embargo, la característica más significativa de este temporal: su gran capacidad para inundar los terrenos próximos a la costa, especialmente en la zona norte de la Comunidad Valenciana.
Según la información proporcionada por los inspectores de Costas, el fenómeno ha hecho necesario financiar diversas actuaciones por un importe total de 4.489.700 euros, con el objetivo de solucionar los problemas ocasionados por el temporal de los pasados días 14 y 15 de diciembre.
En la provincia de Castellón, se recuperan las playas con la aportación de arena en los municipios de Almenara, Moncofa, Almassora y Cabanes.
Los técnicos han considerado absolutamente necesario realizar las actuaciones descritas por el procedimiento de emergencia, con el fin de evitar el grave peligro para las personas y usuarios de las citadas playas y, al mismo tiempo, proteger y asegurar la integridad del dominio público marítimo-terrestre.